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¿Cuáles son los beneficios para la salud de tener un perro?
Los perros, a menudo llamados "el mejor amigo del hombre", no sólo comparten nuestra compañía, sino también algunos de nuestros problemas de salud. Estos leales animales pueden padecer una serie de enfermedades comunes, como el cáncer, la diabetes, las cardiopatías y los trastornos neurológicos. Lo intrigante de este paralelismo es que la patología de estas enfermedades en los perros se parece mucho a la de los humanos. Los investigadores trabajan con ahínco para identificar los genes asociados a enfermedades caninas análogas a las humanas. El objetivo es descubrir información valiosa que pueda conducir al desarrollo de tratamientos y curas tanto para nuestros compañeros caninos como para nosotros mismos.
Sin embargo, cuando se trata del impacto real de tener un perro en la salud física y el bienestar psicológico del ser humano, las pruebas científicas han arrojado resultados dispares. Mientras que algunos estudios han sugerido un sinfín de beneficios, como la mejora de la salud física y el bienestar psicológico, otros han sido criticados por su falta de medidas de control adecuadas. Algunos investigadores sostienen que la salud de las personas, sobre todo de las mayores, está más ligada a sus hábitos de salud y a sus redes de apoyo social que a su posesión de un animal de compañía o a su apego a él.
Dicho esto, numerosos estudios han señalado los resultados positivos asociados a la tenencia de animales de compañía. Las personas que tienen perros o gatos tienden a mostrar una mejor salud mental y física general en comparación con los que no tienen mascotas. Acuden menos al médico, tienen menos probabilidades de tomar medicación e incluso experimentan un menor absentismo escolar, especialmente entre los niños que viven con mascotas.
Curiosamente, los dueños de perros parecen cosechar beneficios específicos. Suelen hacer mucho más ejercicio físico que los que tienen gatos o no tienen mascota, posiblemente debido a los paseos y juegos regulares asociados a la compañía canina. Además, tener un perro se ha relacionado con una mayor supervivencia en casos de enfermedad coronaria: los dueños de perros tienen muchas menos probabilidades de morir en el plazo de un año tras un infarto agudo de miocardio (ataque al corazón) que los que no tienen perro.
Merece la pena señalar que los beneficios para la salud atribuidos a los perros pueden ir más allá de su tenencia. La mera presencia de perros puede reducir los indicadores cardiovasculares, conductuales y psicológicos de ansiedad. Además, el contacto con los perros expone a las personas a microorganismos que estimulan el sistema inmunitario, lo que puede ofrecer protección contra alergias y enfermedades autoinmunes, de acuerdo con la hipótesis de la higiene.
Las ventajas de interactuar con perros se extienden también al apoyo social. Los perros no sólo proporcionan compañía, sino que también facilitan las interacciones sociales entre humanos. Por ejemplo, los estudios han demostrado que los usuarios de sillas de ruedas experimentan interacciones sociales más positivas con extraños cuando van acompañados de un perro. Además, los dueños de animales de compañía tienden a relacionarse más con la gente de su barrio que los que no los tienen.
Más allá de la compañía, los perros se han integrado en programas de terapia desde hace siglos, remontándose a finales del siglo XVIII, cuando se introdujeron en instituciones psiquiátricas para ayudar a socializar a pacientes con trastornos mentales. La investigación moderna sobre intervenciones asistidas con animales ha demostrado que los perros de terapia pueden mejorar comportamientos sociales, como sonreír y reír, entre personas con Alzheimer. Además, los programas con perros y otros animales han mostrado resultados prometedores en la mejora de la asistencia, los conocimientos y el comportamiento en niños con TDAH y trastornos de conducta.
